Invirtieron más de USD 5 millones y aguardan decisión de la Corte

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La Corte Suprema de Justicia deberá expedirse en el curso de la próxima semana sobre la disputa desatada en torno a la tenencia legal de las tierras hoy ocupadas en Alto Paraguay por una organización religiosa y una empresa liderada por un brasileño.  La primera había invertido en las tierras, adquiridas legalmente, más de 5.000.000 de dólares en infraestructuras.

El caso involucra a la Asociación del Espíritu Santo para la Unificación del Cristianismo Mundial y el brasileño Joacir José Repossi de la empresa Agrociencia SA.

La tierra en cuestión se encuentra en Puerto Leda, jurisdicción de Fuerte Olimpo, a unos 30 kilómetros al sur de Bahía Negra y a 770 kilómetros al norte de Asunción.

Una vez concretada la compra la Asociación empezó a trabajar en el sitio en el año 2000 en la propiedad de 80.000 totalmente alambrada.

El brasileño Joacir al frente de un equipo de gente invadió la propiedad en julio de 2015, derribando árboles y efectuando construcciones en el sitio alegando que es propietario – a través de la empresa Agrociencia SA –  de 37.000 adquiridas de los herederos de un Pagani quién, a su vez, había adquirido de un tal Daniel Britez.

Observando el historial de la compra, se nota que hubo evidentes irregularidades en un eslabón de la cadena de transferencias que, mediante un fallo amañado de un juez terminó siendo “legal” el título que hoy intenta hacer valer el brasileño.

La Asociación como Joacir presentaron sendas denuncias a favor de sus respectivos derechos a la justicia paraguaya.

La tarea encarada por la Asociación del Espíritu Santo para la Unificación del Cristianismo Mundial invitó en mayo pasado a periodistas de diversos medios, oportunidad en la que se constató las obras realizadas en el sitio, mientras que el brasileño, que recién empieza a trabajar la tierra invadida, no hizo lo propio.

La decisión final queda a cargo de los ministros de la Corte Suprema de Justicia quienes valorarán, sobre todo a)- la legitimidad de los títulos, b)- la honradez con que operó la mencionada asociación, c)- las inversiones realizadas,  d)- la finalidad de cada emprendimiento y e)- la violencia aplicada por el brasileño quien 15 años después de trabajar la propiedad por parte de la Asociación se introdujo echando árboles, amenazando a los obreros y empleados de la contraparte e iniciando sus propias construcciones.

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