La gigante tarea de una fundación en Alto Paraguay

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Alto Paraguay, el segundo más grande de los 17, es el departamento menos poblado de Paraguay. Desde luego, es también el más abandonado por todos los gobiernos desde que se fundara Asunción en 1537. Pese a su descuido, aislamiento y desamparo hay inversionistas que apuestan a ese territorio que de Paraguay tiene solo el nombre.

Alto Paraguay se encuentra en el norte de Paraguay, entre el departamento de Boquerón al oeste y; de Presidente Hayes, al sur: al este tiene por vecinos al departamento de Concepción y Brasil y lo mismo que a este país al norte.

El río Paraguay es el medio que permite su comunicación con el resto del país. Un camino terraplenado lo conecta con el resto de la región Occidental de Paraguay; camino que, a propósito, no siempre está habilitado debido a las lluvias. Una empresa de transportes de pasajeros une Fuerte Olimpo, su capital, con Asunción para sus pocos usuarios (17.151 habitantes en 82.368 kilómetros cuadrados).

PUERTO LEDA

A una hora y media a dos horas en avión está Puerto Leda, distante unos 80 kilómetros al sur de Bahía Negra y a 770 kilómetros al norte de Asunción, que hoy es un lugar, a orillas del río Paraguay, apto para recibir a turistas de cualquier parte del mundo. Su pista de aterrizaje es capaz de recibir naves de hasta mediano porte.  Está rodeado del pantanal matogrosense al que se conoce como el mayor estero del planeta.

Puerto Leda se hizo mediante la inversión de la Fundación para el Desarrollo Sustentable de las Américas –  ligada a la Federación para la Paz Universal, anteriormente conocida como Secta Moon – que en 1998 adquirió 80.000 hectáreas en el lugar, que hasta entonces fue completamente inhóspito y al que llegan de vez en vez cazadores furtivos tras su abundante fauna silvestre. Aquí se construyó lo necesario como para atraer turistas hacia el eco turismo.

Las construcciones comenzaron en el año dos mil. Sus primeros habitantes no nativos fue un contingente de japoneses que lo colonizaron a instancia de la Fundación perteneciente al mismo grupo empresarial que adquirió las tierras de Puerto Casado donde también desean instalar otro polo turístico.

Crear Puerto Leda demandó la inversión inicial de 5.000.000 de dólares y todavía requiere más por eso el trabajo en el sitio de unas cien personas es intenso y constante.

Quizás nadie en Paraguay tenga el entusiasmo por hacer habitables aquellos confines, habitables y productivos, como tienen los de la fundación mencionada a tal extremo que adquirieron más propiedades en el abandonado departamento pero que por el inmoderado y excesivo amor a sí mismo de alguna persona no pueden avanzar en la idea de generar más unidades productivas en este caso en Puerto Casado.

Todos los que deseen invertir sanamente en Paraguay deben ser bienvenidos y deben ser apoyados con decisión y confianza con todas las garantías merecidas, más aún para los que se animen a trabajar en el Alto Paraguay, el departamento más olvidado de la República.

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